Las tuneladoras son máquinas colosales que han revolucionado la construcción de infraestructuras subterráneas. Desde el corazón de las ciudades hasta los lugares más remotos del planeta, su capacidad para excavar con seguridad, precisión y mínimo impacto ambiental ha cambiado para siempre la forma de construir. Son mucho más que máquinas: son el reflejo de cómo el ingenio puede abrir caminos donde antes solo había límites.
Una tuneladora, o TBM (Tunnel Boring Machine), es una obra maestra de la ingeniería moderna. Diseñada para enfrentarse a suelos rocosos o blandos, es una máquina capaz de excavar túneles y galerías bajo tierra avanzando con precisión milimétrica mientras protege el entorno y garantiza la seguridad.
Algunas pueden superar los 100 metros de longitud, tener un diámetro de 18 metros y un peso de hasta 2.800 toneladas. Eso equivale a la longitud de nueve autobuses, la altura de un edificio de cinco plantas y el peso de quince Boeing 747.
En términos de producción, las tuneladoras de ACCIONA pueden llegar a superar los mil metros excavados al mes.
Es una máquina compleja en la que todos los mecanismos están diseñados para trabajar como un todo: detecta, perfora, construye y protege, metro a metro:
- Cabeza giratoria: el componente frontal que perfora el terreno. Equipada con elementos de corte (discos o cortadores) adaptados al tipo de suelo.
- Escudo: cilindro de acero que protege el frente de excavación y da soporte al túnel mientras se avanza.
- Sistema de propulsión: compuesto por cilindros de empuje (gatos hidráulicos) que proporcionan la fuerza de empuje necesaria para avanzar a través del terreno.
- Bastidor de segmentación: coloca los segmentos de hormigón conocidos como dovelas para reforzar las paredes y la estabilidad del túnel a medida que la TBM se abre camino.
- Sistema de soporte y evacuación de escombros: extrae y transporta el material excavado, principalmente rocas y tierra, fuera del túnel.
- Equipos de ventilación y climatización: garantizan condiciones seguras para los operarios.
- Cabina de control: centro de operaciones desde donde se monitorea y gestiona toda la actividad de la TBM en tiempo real.
No todos los terrenos son iguales. Por eso existen distintos tipos de máquinas, cada una especializada para responder con eficiencia a distintos desafíos:
Desde el siglo XIX hasta hoy, su evolución refleja la voluntad de la humanidad avanzar, incluso cuando no se ve el camino:
Marc Isambard Brunel diseña un escudo mecánico para excavar el túnel del Támesis en Londres. James Henry Greathead lo mejora décadas después con un sistema cilíndrico más estable. Dos ingenieros, dos avances decisivos que sientan las bases de la tuneladora moderna y abren una nueva era en la construcción de infraestructuras subterráneas.
A principios de siglo aparece la primera tuneladora con cabeza de corte rotatoria. Un salto técnico que, entre 1950 y 1970, se consolida con la incorporación de tecnologías hidráulicas, sistemas de sostenimiento mecánico y un control del terreno cada vez más preciso. La tuneladora deja de ser una promesa y se convierte en la herramienta de referencia para los grandes proyectos de ingeniería civil.
La tuneladora de presión de tierras (EPB) resuelve uno de los grandes retos de la construcción urbana: excavar en suelos blandos y terrenos mixtos manteniendo una presión constante que evita el colapso del terreno y minimiza el impacto en superficie. En la década de 2000, el control digital se integra en el proceso: el análisis de datos empieza a formar parte de la operación de cada máquina.
El soterramiento de la M-30 en Madrid demuestra el potencial de las TBM de gran diámetro en entornos urbanos complejos. ACCIONA incorpora entre 200 y 300 sensores por máquina para monitorizar en tiempo real parámetros clave: empuje, rotación, consumo energético y detección de averías. En la Follo Line noruega, entre 2017 y 2022, cuatro tuneladoras operan simultáneamente. Un hito en coordinación técnica y logística a escala internacional.
ACCIONA pone en marcha su Centro de Control de Tuneladoras: más de 65.000 sensores por máquina y 34 millones de datos monitorizados cada día. La información fluye en tiempo real y permite mantenimiento predictivo, simulación de avances y toma de decisiones con precisión quirúrgica. En 2024, la compañía da el siguiente paso con los primeros ensayos de monitorización en realidad inmersiva, abriendo el camino al control remoto de TBM desde cualquier lugar del mundo.
Infraestructura ferroviaria
Las tuneladoras son esenciales en la construcción de líneas de metro y ferrocarriles de alta velocidad, permitiendo la excavación de túneles largos sin afectar la superficie urbana.
ACCIONA ha utilizado esta tecnología en la construcción del metro de São Paulo (Brasil), en los túneles ferroviarios de la Follo Line (Noruega) y en la Línea 6 del metro de São Paulo —la mayor obra de infraestructura actualmente en ejecución en América Latina—, que superó el 77% de avance en 2025, completando la excavación de sus 15,3 kilómetros de túnel.
Túneles carreteros
Facilitan la creación de autopistas subterráneas en ciudades congestionadas o en zonas montañosas, reduciendo el impacto paisajístico y mejorando la movilidad. Un gran ejemplo es el soterramiento de la M-30 de Madrid, una de las mayores obras urbanísticas subterráneas de Europa.
Obras hidráulicas
En proyectos de trasvases de agua, alcantarillado y sistemas de saneamiento, las tuneladoras permiten cruzar ríos, zonas protegidas o núcleos urbanos sin interrumpir la vida en superficie.
Infraestructura energética
Permiten instalar conducciones eléctricas, gasoductos o redes de climatización en zonas subterráneas con seguridad y bajo impacto ambiental. En proyectos hidráulicos como la presa de Alto Tâmega (Portugal), ACCIONA ha construido túneles asociados a centrales hidroeléctricas, integrando soluciones energéticas bajo tierra.
Entornos urbanos complejos
En ciudades con alta densidad de población e infraestructuras existentes, las tuneladoras son ideales para minimizar el impacto en la superficie. Así fue el caso del proyecto del metro de Quito, en Ecuador, donde ACCIONA ejecutó la primera línea de metro de la ciudad.
ACCIONA construye cada túnel minimizando el impacto en la superficie, reduciendo emisiones y aprovechando al máximo los recursos.
ACCIONA ha construido más de 800 km de túneles en todo el mundo, adaptando cada tuneladora a las necesidades específicas del terreno gracias a su oficina SPO (Self-Performing Office). Dispone de su propio Centro de Control de Tuneladoras, donde analiza en tiempo real más de 34 millones de datos diarios por máquina: fuerza de corte, velocidad, consumo de energía, etc. Cada TBM cuenta con hasta 65.000 sensores y genera unos 45 terabytes de datos al año, lo que permite mantenimiento predictivo y simulación de avances.
Hasta 1.000 metros mensuales, dependiendo del terreno y tipo de máquina.
Se utilizan para metros, ferrocarriles, túneles de carretera, obras hidráulicas, instalaciones energéticas y proyectos urbanos complejos donde se requiere minimizar el impacto en superficie.
Las tuneladoras están equipadas con sistemas de ventilación, climatización y monitoreo constante desde la cabina de control. Además, ACCIONA prioriza protocolos estrictos de seguridad y formación continua para todos los operarios.
Su uso permite minimizar la alteración del entorno y la superficie urbana, reduciendo emisiones y residuos gracias a procesos optimizados y tecnologías sostenibles.
Las dimensiones varían, pero algunas alcanzan más de 100 metros de longitud y diámetros de hasta 18 metros, adaptándose a las necesidades específicas de cada proyecto.
Se están incorporando sensores avanzados, análisis de datos en tiempo real (más de 34 millones de datos al día por máquina), automatización y sistemas predictivos que permiten anticipar posibles incidencias y optimizar el proceso de excavación. Además, ACCIONA está probando ya sistemas de realidad inmersiva para acceder a todos los datos de la máquina en un entorno virtual.