Regeneración Sostenible: un plan de reconciliación con el planeta

Qué es la regeneración sostenible

La regeneración, según la RAE, es el acto de dar un nuevo ser a algo que degeneró, restablecerlo o mejorarlo.

Por eso, la regeneración sostenible consiste en llevar a cabo prácticas capaces de reparar lo destruido. Proyectos enfocados en intentar restituir parte de lo perdido a causa de las actividades del ser humano y, de ese modo, mitigar las consecuencias del cambio climático.

Ahora que somos conscientes del deterioro que hemos ocasionado, la regeneración es una apuesta por reconciliarnos con la naturaleza y colaborar con ella en la restauración de su equilibrio.

    Generar un impacto positivo: un paso más allá de la sostenibilidad

    Desde que en 1987 el Informe Bruntland abundara en el concepto de sostenibilidad, comenzamos a tomar conciencia por primera vez sobre las consecuencias negativas del desarrollo económico en el medio ambiente y de la urgencia de minimizar el impacto de nuestras acciones en la naturaleza.

    Sin embargo, llegados a este punto en el que estudios como el último informe del IPCC concluyen que, indiscutiblemente, las actividades del ser humano son las culpables del deterioro del planeta, la sostenibilidad como idea de no propinar más daño a nuestros ecosistemas ya no es suficiente para afrontar los retos del presente y del futuro a los que nos aboca el calentamiento global.

    Por eso, la regeneración sostenible es un paso más allá de la sostenibilidad. Porque trata no solo de evitar la explotación de los recursos del planeta, sino de reparar lo que ya se ha destruido, mitigar las consecuencias de esa devastación para mejorar y restituir activamente las condiciones propicias para la vida. Revertir y devolver, esa es la idea central de la nueva cultura regenerativa.

    La neutralidad ya no puede ser, por sí sola, un objetivo en las estrategias medioambientales. La regeneración sostenible persevera en lograr un impacto positivo en el planeta: desarrollar tácticas de captura de emisiones de CO₂, de recuperación de la biodiversidad, de gestión circular de los residuos o de reutilización del agua. Un abanico de actividades centradas en revertir algunos de los indicadores del clima más urgentes.

     

    En la regeneración, el objetivo es sumar, añadir valor, legar al planeta un impacto positivo.

    Para ello tenemos que insistir en tres derivadas de la regeneración:

    • La recuperación medio ambiental
    • La justicia social
    • La transformación financiera

    Regeneración sostenible: reparar la salud del planeta es reparar el futuro de la humanidad

    Nuestra salud y la del planeta están conectadas. Si no trabajamos por mejorar la salud de la tierra en la que vivimos, difícilmente podremos sobrevivir en ella como humanidad.

    Desde que estallara la revolución industrial a mediados del siglo XVIII, el ser humano no ha dejado de emitir gases de efecto invernadero a la atmósfera responsables del calentamiento global y, como consecuencia, del peligroso cambio climático que padecemos. A partir de ahí, hemos liberado a la atmósfera alrededor de un billón de toneladas de CO₂. A decir de los expertos, la última vez que la atmósfera de la Tierra contenía tanto CO₂ como ahora fue hace más de tres millones de años; entonces el nivel global del mar era varios metros más alto y algunas zonas de la Antártida eran extensiones de bosques. Esta cantidad de CO₂ es lo que se conoce como la carga acumulada de carbono.

    El camino para la descarbonización pasa, indiscutiblemente, por la generalización de las energías renovables.

    Pero el carbono emitido hasta ahora seguirá en la atmósfera durante décadas calentando en exceso y provocando cambios sustanciales e imprevisibles en el clima de la Tierra. Por eso, con reducir no basta.

    La regeneración sostenible, en este sentido, apuesta por la mitigación, por el desarrollo de proyectos capaces de eliminar de la atmósfera parte de ese CO₂ emitido y provocar no solo cero emisiones, sino un impacto positivo a partir de la reducción, actividades que generen un suelo más saludable y acciones que luchen por proteger y reparar la biodiversidad. O lo que es lo mismo, sumar para restar.

    Renegación sostenible: generar un impacto positivo en la sociedad

    Pero si ampliamos la visión de cómo está siendo la gestión de los recursos, podemos concluir que el sistema actual está fallando al planeta y también a las personas. Y es que la justicia social y ambiental están inevitablemente entrelazadas.

    No dejar a nadie atrás

    Por eso, junto a la crisis climática, la regeneración sostenible aborda las desigualdades sistémicas con el fin de reducir las brechas de diversidad y generar, de nuevo, un impacto positivo en las comunidades y en la sociedad. Esto es, aumentar el valor del servicio social de las infraestructuras, mejorar su eficiencia con talento transformador y vigilar con esmero el impacto que generan las actividades en las personas y en su bienestar.

    En este sentido, los ODS, Objetivos de Desarrollo Sostenible por sus siglas, y uno de sus valores universales, “No dejar a nadie atrás”, son la brújula que marca el camino de la regeneración sostenible y pone a las personas en el centro de sus metas.

    Economía regenerativa: la rentabilidad social como palanca financiera

    Una de las claves para llevar a cabo la regeneración sostenible se encuentra en el sistema financiero. El sistema bursátil necesita un nuevo modelo de compresión de la economía que recompense la verdadera creación de valor más allá de los beneficios bancarios.

    La regeneración sostenible implica que la empresa privada dé el salto a la triple cuenta de resultados, esto es, que en sus balances tenga en cuenta por igual tres dimensiones: la económica, la social y la medioambiental. Eso es la economía regenerativa, un modelo que invierta en compañías y proyectos que generen tanta riqueza para la sociedad y para el planeta como para las finanzas.

    La economía regenerativa exige, para ello, medidas anticorrupción, transparencia, sanciones severas a los comportamientos empresariales irresponsables con el planeta y una verdadera apuesta por convertir la rentabilidad social en la palanca de las inversiones.

    ACCIONA, la regeneración sostenible en el ADN de la compañía

    El compromiso de ACCIONA por la regeneración sostenible se articula en el Plan Director de Sostenibilidad 2021-2025. Sus siglas, PDS, dialogan con otras iniciales, las de los ODS. Porque se trata, precisamente, de una hoja de ruta empresarial en la que asumimos que rentable y sostenible son términos intercambiables y ya indisolubles. Un plan que prioriza la generación de un impacto positivo en los lugares en los que opera la compañía tanto como la de sus beneficios económicos. Lideramos un sector nacido para acelerar la transformación sostenible. Por eso, todos los proyectos de ACCIONA incluyen ese vector de la regeneración basado en invertir en mejorar el planeta poniendo a las personas en el centro y buscando siempre un aporte neto positivo.

    La Canica Azul

    Si quieres escuchar lo que tenemos que contarte, puedes hacerlo en nuestro Podcast de La Canica Azul.

    Hemos querido hablaros de la esperanza de que el trabajo que ya están haciendo muchos científicos, gobiernos y empresas nos ayude a salir del atolladero y a diseñar un mundo mas vivible para todos, en el que dejamos de explotar y agredir al planeta y tomemos los mandos de la nave Tierra para llevarla a buen puerto.

    Estamos en una posición única en la historia ahora, respecto a lo que sucede con el cambio climático, porque por primera vez sabemos lo que esta sucediendo, y mas importante, sabemos lo que debemos hacer.

    Ojalá este mensaje sirva para que todos y cada uno empujemos un poco el timón y pongamos la nave en la dirección correcta.