Diario

Junto a los pingüinos en la Isla Cuverville (27 de febrero de 2018)



¡Cómo hemos disfrutado hoy en la Isla Cuverville! En ella anida una colonia enorme de pingüinos Gentoo o ‘corona blanca’, hasta el momento los pingüinos menos tímidos de todos los que hemos conocido. Se han acercado a nosotras, curiosos, han investigado nuestros pantalones, nuestras chaquetas. Parecía que escuchaban como entendiendo cuando hablábamos entre nosotras. Los pingüinos ‘corona blanca’ pertenecen a la familia Pygocelidae. Se alimentan de krill y peces.

Su hábitat se está extendiendo hacia al sur a medida que la Antártida se va calentando debido al cambio climático. Como resultado su población está creciendo. Estos pingüinos pueden anidar en la tierra, no necesitan nieve para anidar, de manera que se están adaptando mejor a los efectos del cambio climático que otros pingüinos, como los Adelia, que sí necesitan de nieve para poder anidar. Cuando las condiciones son favorables pueden tener hasta dos crías por temporada.

Después de dejar la Isla Cuverville atrás, la Antártida nos ha regalado otro momento mágico, una familia de orcas nadando entre las aguas en calma del Canal de Garlache mientras el Sol se ponía detrás de los majestuosos icebers.

 

Desde la base Palmer (26 de febrero de 2018)



Hola desde la Base antártica Palmer, de EEUU. La Base Palmer es la más pequeña de las tres bases científicas que tiene EEUU en suelo antártico. En ella pueden convivir hasta 44 personas durante el verano, entre científicos y personal. Es durante esa época que el porcentaje de mujeres en la base alcanza el 35%.

En contraste, solo unas 17 personas pasan el invierno en Palmer, con diferentes pequeños grupos de científicos realizando alguna investigación de pocas semanas aumentado ese número temporalmente. El número de mujeres en esa época decae a únicamente 3-4. Las investigaciones que se realizan en la base van desde estudios biológicos de invertebrados bentónicos marinos, aquellos animales como esponjas, estrellas de mar o pepinos de mar que viven en el fondo del mar, a estudios de artrópodos terrestres (parientes de los insectos).

Fun fact! No sólo hacen ciencia, tienen más de 30.000 DVDs, un jacuzzi en la terraza y nos han hecho un brownie que ni Eva Arguiñano. 

 

¡Hola desde el Ushuaia! (21 de febrero de 2018)



La mañana ha empezado con Marie Anne explicándonos las bases del Tratado de la Antártida y el convenio de Madrid. Alrededor de las diez, ¡Greg nos ha invitado a visitar la estación argentina Carlini!

La estación lleva el nombre de uno de sus investigadores más prestigiosos, Alejandro Carlini. Allí hemos podido conocer de primera mano cómo el ejército y los investigadores argentinos trabajan mano a mano para poder llevar a cabo las misiones científicas. Nos ha sorprendido gratamente descubrir que la jefa científica es una mujer, Dolores Deregibus. 

Durante la visita, Roxana Falconero y Ayelen Ríos, investigadoras en la estación, nos han contado cómo a consecuencia del cambio climático los skuas (una especie de ave marina) han ido ganando terreno a los petreles gigantes (otra ave marina). Al parecer los skuas son mucho más flexibles en cuanto a dieta y comportamiento. Por ejemplo, son capaces de construir sus nidos con los musgos que han aparecido en la tierra emergida tras el deshielo. Además, los skuas son mucho más agresivos y poco a poco han ido desplazando a los petreles al ganar cuando compiten por comida.

Por la tarde hemos tenido una de nuestras primeras clases de liderazgo tras cruzar el estrecho de Drake. Ha sido intenso, pero divertido. Ahora toca descansar, que mañana empieza el simposio del mar.

 

Llegamos a la Antártida (20 de febrero de 2018)



¡Ya hemos llegado! Después de cruzar un súper benevolente estrecho de Drake, hoy por primera vez pisamos la Antártida. Poco después de las tres de la tarde Greg Mortimer nos avisaba para que nos preparáramos para desembarcar. Estábamos a apenas 100 metros de Half Moon Island (61,5ºS, 60ºW), una pequeña isla frente a la Isla de Livingston.  En la playa nos esperaban la lluvia, miles de pingüinos, centenas de lobos marinos y algunos albatros y skuas.

Después de dar un paseo, hemos llegado a la Base Argentina Teniente Camara donde el Infante de Marina Andrés Magallanes nos ha recibido con su equipo, un poquito de zumo y unos alfajores.  Al volver al barco estábamos caladas hasta los huesos por la lluvia y por la ilusión de por fin estar en la Antártida.

 

Rumbo a la aventura (19 de febrero de 2018)



Os escribimos estas líneas desde la mitad del Pasaje Drake. Según Julieta Pedrana, líder de la expedición junto con Greg Mortimer, las aguas más peligrosas del planeta. La verdad es que por lo calmado que está siendo nuestro cruce, nunca lo diríamos, así que nos podemos considerar afortunadas.

El Ushuaia, nuestro buque-casa de los próximos 21 días, es un barco de origen estadounidense lo suficientemente grande para no sentirte atrapada, y lo suficientemente pequeño para que sea hogareño. Se nota en el ambiente que el vaivén del barco nos tiene a todas adormecidas, la usual energía desbordante que se respiraba los primeros días se ha transformado en una tranquilidad que nos está yendo muy bien para prepararnos para lo que viene.

Mirando por la ventana solo vemos mar. Mar hasta dónde alcanza la vista. Un mar azul intenso y que huele a sal. Saliendo de Ushuaia vimos nuestros primeros pingüinos de Magallanes, un petrel gigante y alguna que otra gaviota cocinera. ¡Alex ha visto un albatros! Mañana, si el tiempo lo permite, haremos tierra en ‘Half Moon Bay’, nuestro primero contacto antártico.

Nos despedimos por el momento.

 

Primer día desde Ushuaia, Argentina (15 de febrero de 2018)



¡Hola desde Ushuaia!

El #ACCIONAteam ya estamos juntas y listas para empezar nuestra aventura antártica. Nos hemos encontrado hoy con el resto de las participantes de Homeward Bound 2018 en lo que han sido un par de horas de abrazos, risas, y poner un cuerpo a esas caras y nombres que llevamos un año viendo on line. También hemos podido conocer en persona al equipo detrás del programa, aquellos que lo idearon y lo han hecho posible. Ha sido un día lleno de emociones. Ana, que llora cada vez que está muy feliz, se nos ha deshidratado un poco de tanta alegría. Estamos cansadas pero felices y después de un sueño reparador, mañana ¡a trabajar!